Aros pasantes de oro 18K con diseño de flor completa, donde no solo se define el pétalo sino también el tallo y las hojas. La estructura se lee de forma clara, con cada parte bien diferenciada dentro del conjunto.
El centro de la flor está marcado por un rubí, que concentra el color y la atención, mientras que los pétalos con cubics aportan brillo alrededor sin competir con ese punto principal. El contraste entre ambas piedras ordena la pieza visualmente.
No es una flor genérica ni plana: tiene desarrollo en el diseño y jerarquía en los elementos. Funciona cuando se busca una pieza con forma reconocible, pero con un trabajo más completo que un motivo básico.
